El mandatario congoleño remarcó que los recursos explotados ilícitamente financian la guerra, y la guerra impide el desarrollo, por lo que aseguró que la apuesta de su país es “por una paz duradera, que garantice la seguridad de nuestros conciudadanos y restablezca la autoridad del Estado”, citó la Presidencia en X.
El jefe de Estado instó a Rusia a apoyar la implementación de las resoluciones 2773 y 2808 del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, así como los esfuerzos de mediación emprendidos a través de los procesos de Washington y Doha.
De acuerdo con Radio Okapi, Tshisekedi hizo hincapié en el cese de las hostilidades, la retirada de los rebeldes de las zonas ocupadas y la salida de las fuerzas ruandesas del territorio congoleño; de igual forma, señaló la necesidad de poner fin a cualquier tipo de apoyo a los grupos armados.
Subrayó que la RDC asume sus propias obligaciones y espera el mismo rigor de todas las partes, además de enfatizar en la obligación de todos los actores de proteger a la población civil, facilitar el acceso humanitario y el retorno voluntario, seguro y digno de las personas desplazadas y los refugiados.
El presidente congoleño abordó también las prioridades en el marco de su asociación con Rusia, entre las que destacó el acceso a la energía —mediante el aprovechamiento del potencial hidroeléctrico y la exploración de la energía nuclear con fines civiles—, el desarrollo de infraestructuras, la transformación local de minerales y la seguridad alimentaria.
Sostuvo que Kinshasa busca proyectos económicamente viables que fomenten la transferencia de tecnología, la formación y la participación de empresas locales.
En ese contexto, propuso que los ministros de los países participantes seleccionen un número limitado de proyectos prioritarios, con fuentes de financiación definidas, calendarios realistas y un seguimiento periódico, lo cual permitirá darle seguimiento durante la próxima conferencia ministerial del Foro de Asociación Rusia-África, reportó Radio Okapi. Se refirió, asimismo, al papel de su país como miembro no permanente del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas para el periodo 2026-2027, donde ejerce su responsabilidad con independencia, priorizando el diálogo y la resolución pacífica de controversias, particularmente en Ucrania y Oriente Medio.
El presidente congoleño consideró que es urgente una reforma del Consejo de Seguridad, para garantizar una representación más equitativa de África, y abogó, además, por asociaciones centradas en la paz, la seguridad, la creación de empleo y con respeto de la soberanía de los Estados y su independencia en la toma de decisiones.
“Mayor seguridad, una mayor capacidad productiva y una voz africana mejor escuchada: es en función de estos tres resultados como nuestros pueblos juzgarán nuestro encuentro”, dijo el mandatario.
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