En la capital del departamento de Norte de Santander, los uniformados realizan patrullajes conjuntos con la Policía, requisas y puestos de control en sectores con altos índices de criminalidad, de acuerdo con reporte del periódico El Espectador.
Durante la noche de ayer, el jefe de Estado informó que la medida será temporal mientras se estabiliza el orden público en la urbe.
“El Ejército Nacional reforzará su presencia en la ciudad en coordinación con la Policía Nacional para fortalecer el control territorial, proteger a los ciudadanos y enfrentar a las estructuras criminales y terroristas que vienen atentando contra la seguridad”, afirmó.
También anunció que, a partir del próximo martes, entrarán en operación la campaña militar y policial Esparta y el Bloque Operacional de Seguridad Urbana (Bosur) en Cúcuta.
Señaló que esas capacidades permitirán “intensificar las operaciones contra el terrorismo, perseguir a los responsables de la violencia, golpear las finanzas criminales y desarticular las organizaciones que pretenden someter a la población”.
Al menos seis personas, cuatro de ellas agentes del orden, resultaron heridas el pasado martes tras un ataque con explosivos perpetrado en la capital del departamento de Norte de Santander.
El ataque ocurrió pocas horas después del asesinato del exsecretario de Gobierno de Cúcuta Miguel Castellanos.
La Defensoría del Pueblo solicitó a la Fiscalía General realizar una investigación pronta y rigurosa que permita esclarecer las circunstancias y los móviles del crimen, así como identificar y judicializar a sus responsables.
Señaló la entidad que el asesinato genera especial preocupación por las condiciones de seguridad que enfrentan las comunidades nortesantanderinas, que sufren distintas formas de violencia que exigen una respuesta articulada y sostenida de las autoridades, según enfatizó.
Cúcuta es la segunda ciudad militarizada en Colombia, tras una decisión idéntica tomada con Santa Marta hace poco más de un mes.
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