En una ceremonia oficial de ascenso de generales de las fuerzas armadas y de la Policía, efectuada en La Paz, el mandatario expresó que este territorio tiene que ejercer su soberanía con instituciones firmes y una economía capaz de generar oportunidades para su población.
Bolivia atraviesa una situación económica difícil, que da vergüenza, y el Ejecutivo debe encarar un proceso de reconstrucción y transformación del país, admitió en la ocasión el mandatario.
Las declaraciones de Paz tienen lugar cuando sectores sociales amenazan con realizar nuevas movilizaciones en protesta por el aumento de la inflación y los precios de la canasta básica, atribuido en lo fundamental a la eliminación de la subvención del diésel.
En diversas ocasiones, el Jefe de Estado y otras autoridades plantearon la necesidad de reconstruir la economía nacional y reorientar el modelo de desarrollo, con el desafío de recuperar la capacidad productiva y la ampliación de las exportaciones, acorde con medios de prensa.
Durante la actividad se destacó el ascenso de 46 oficiales de las Fuerzas Armadas, quienes recibieron sables y espadas como símbolos de autoridad, honor, disciplina y compromiso con la defensa de la patria.
El jefe de Estado resaltó, a su vez, el vínculo histórico de las Fuerzas Armadas con la construcción de Bolivia y recordó que su misión institucional está ligada a la defensa de la Constitución, la democracia y la patria.
También reconoció la actuación de la policía boliviana y los resultados de la lucha actual contra el narcotráfico y el crimen organizado.
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