Fósil brasileño revela rastros sanguíneos de dinosaurio

Brasilia, 3 nov (Prensa Latina) Un equipo internacional de científicos identificó rastros químicos asociados a células sanguíneas en un fósil de dinosaurio de 115 millones de años hallado en el nordestino estado brasileño de Ceará, informó hoy el diario O Globo.

El hallazgo corresponde al Aratasaurus museunacionali, especie que habitó el territorio que hoy ocupa la región de Chapada do Araripe durante el período Cretácico.

De acuerdo con el medio, los resultados de la investigación fueron publicados en la revista científica estadounidense Proceedings of the National Academy of Sciences.

Los especialistas encontraron en los huesos de una extremidad estructuras microscópicas interpretadas como glóbulos rojos mineralizados, además de señales químicas de hemo, una molécula que forma parte de la hemoglobina, proteína encargada de transportar oxígeno en la sangre.

Estas evidencias aparecieron dentro de los canales vasculares del hueso, por donde circulaban los vasos sanguíneos del animal, y los investigadores también identificaron aminoácidos relacionados con el colágeno, una proteína estructural presente en los tejidos.

La investigación, encabezada por Kliti Grice, de la Universidad Curtin, en Australia, contó con la participación de científicos del Museo Nacional de la Universidad Federal de Río de Janeiro y de la Universidad Regional de Cariri, en Ceará, así como de instituciones de Alemania, Japón y Estados Unidos. Según los autores, la combinación de estructuras con apariencia celular y señales químicas derivadas del hemo constituye una evidencia excepcional de la preservación de componentes biológicos durante un intervalo geológico tan prolongado.

El estudio abre nuevas posibilidades para investigar la fisiología de animales extintos, incluida la evolución de la sangre, el metabolismo y los mecanismos de transporte de oxígeno.

No obstante, los científicos aclararon que el descubrimiento no significa que se haya recuperado sangre intacta, hemoglobina completa o ADN del dinosaurio. Se trata de estructuras mineralizadas y residuos moleculares transformados que conservaron señales de su origen biológico, según indicaron reportes de prensa.

El fósil, descubierto en 2008 en una mina de yeso de Ceará, fue trasladado al Museo de Paleontología Plácido Cidade Nuvens, en el municipio de Santana do Cariri, y en 2016 llegó al Museo Nacional, en Río de Janeiro, para nuevos estudios.

La pieza sobrevivió al incendio que devastó parte de esa institución en septiembre de 2018. En 2020, investigadores describieron el ejemplar como una nueva especie.

El Aratasaurus museunacionali era un dinosaurio carnívoro bípedo que medía aproximadamente 3,1 metros de longitud y pesaba unos 35 kilogramos. Los científicos estiman que el ejemplar analizado tenía alrededor de cuatro años cuando murió.

otf/mar

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