Con parciales de 6-2 y 6-4, el sudamericano resolvió el compromiso en una hora y 20 minutos sobre las pistas cubiertas del complejo parisino, donde exhibió solvencia desde el servicio y oportunismo para concretar cuatro rupturas.
Buse ganó el 71 por ciento de los puntos disputados con su primer saque y mantuvo el control de las acciones, sin conceder demasiado espacio a un adversario frente al cual consiguió una revancha deportiva.
El triunfo también puso fin a una cadena de cinco derrotas en torneos del máximo nivel, pues el tenista peruano no celebraba desde su participación en el Abierto de Estados Unidos.
Ahora tendrá delante un desafío de mayor exigencia ante el ruso Daniil Medvédev, cuarto favorito del certamen, en un enfrentamiento que pondrá a prueba las buenas sensaciones recuperadas en la capital francesa.
Además del avance competitivo, la victoria alimenta las aspiraciones de Buse de cerrar el año entre los mejores 32 jugadores del ranking mundial, una posición que alcanzaría si consigue superar al experimentado jugador ruso.
Así, París le ofrece al peruano algo más que una victoria en el ocaso de la temporada: la oportunidad de convertir un buen comienzo en un salto de mayor dimensión.
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