CAME argumenta que estas empresas van a tener que afrontar obligaciones vencidas al 31 de octubre, y solicita que se elimine el anticipo del 5 por ciento para acceder al plan. «Mantenerlo requiere un esfuerzo financiero que las Pymes no están en condiciones de afrontar», advierte.
Igualmente, la entidad sugiere que el régimen debería ofrecer, como mínimo, 48 cuotas y permitir el ingreso a planes de pago que aún no hayan caducado. “Esto significaría una verdadera refinanciación y un oxígeno financiero que la situación de las Pymes requiere”, precisa la CAME en un comunicado al que tuvo acceso Prensa Latina.
A su vez, la Confederación considera positivo el anuncio del ministro de Economía, Luis Caputo, sobre la suspensión de embargos hasta mayo próximo de la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA) para pequeñas y medianas empresas.
En junio pasado –amplía- la entidad solicitó a Caputo que se interrumpieran los embargos a las pymes y que no se les aplicaran multas. La CAME recalca que respalda las medidas que preserven el entramado productivo, fortalezcan la competitividad de las pymes y acompañen su desarrollo sostenible.
Las pequeñas y medianas empresas enfrentan hoy en Argentina una crisis productiva y financiera, reflejada en cierres, caída de ventas y pérdida de empleo.
El Centro de Economía Política Argentina (CEPA) basado en datos de la Superintendencia de Riesgos del Trabajo y el Instituto Nacional de Estadísticas y Censo señaló en reciente informe que de noviembre de 2023 a mediados de 2026 cerraron 31 mil 268 Pymes y se perdieron 181 mil 542 empleos registrados.
De las empresas que dejaron de operar o de emplear trabajadores, el 83 por ciento (más de 26.600) eran microempresas de uno a cinco empleados.
Relevamientos de entidades como la Asociación de Pequeñas y Medianas Empresas de Argentina advierten que cerca del 43,5 por ciento de las Pymes se encuentran en riesgo de desaparecer, mientras que un 34 por ciento tuvo que reducir su planta de personal.
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