En un comunicado, el organismo aclaró que los habitantes continúan abandonando sus hogares en varias gobernaciones del oeste y noroeste del país, con Taiz como la zona más afectada, al concentrar dos de cada cinco desplazamientos registrados durante ese período.
La oficina advirtió además sobre las víctimas civiles causadas por la intensificación de los enfrentamientos. Según datos de la Oficina de Derechos Humanos de la ONU, desde comienzos de agosto se documentaron 281 civiles muertos o heridos, incluidos 69 fallecidos y 212 lesionados. Más de un tercio de las víctimas eran niños.
La OCHA indicó que Naciones Unidas y sus organizaciones asociadas mantienen la asistencia a las familias afectadas, siempre que las condiciones de seguridad lo permiten, mediante la distribución de alimentos listos para el consumo, artículos de higiene y otros suministros de emergencia.
Asimismo, instó a todas las partes a proteger a la población y las infraestructuras civiles, respetar el derecho internacional humanitario y garantizar el acceso seguro, continuo y sin obstáculos de la ayuda humanitaria.
En paralelo, el Ministerio de Salud Pública y Población de Yemen inició hoy una campaña de vacunación de emergencia contra el sarampión y la rubéola en 11 gobernaciones, con el respaldo del Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF) y la Organización Mundial de la Salud (OMS).
Según UNICEF, la iniciativa, prevista para seis días, pretende inmunizar a casi un millón de niños de entre seis meses y cinco años de edad.
Para cumplir ese objetivo fueron desplegados dos mil 291 equipos de vacunación fijos y móviles, encargados de atender a los menores en las zonas incluidas en la campaña.
La operación se desarrolla en medio del riesgo de propagación de enfermedades prevenibles mediante vacunas y de las dificultades que enfrenta el sistema sanitario yemení por el conflicto, el deterioro de los servicios médicos y las limitaciones de la inmunización sistemática.
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