En su cuenta en Facebook, significó este martes, que el escenario global del turismo en un entorno tan cambiante, tiene varias tendencias definidas.
Tales inclinaciones se apoyan en que la competencia se intensifica, las reservas fluctúan y los clientes esperan cada vez más.
Por tanto, apoyarse solo en la intuición o la experiencia ya no basta. Hace falta información clara, específica y útil para tomar decisiones rápidas y acertadas.
Esta acción basada en datos, no se trata solo de mostrar números, sino de ofrecer información concreta para actuar: qué ajustar, cuándo hacerlo y cómo.
Tradicionalmente, muchas decisiones en el sector se han tomado basándose en la intuición, la experiencia del equipo o el conocimiento del mercado local.
Aunque estos elementos siguen siendo valiosos, el entorno digital actual exige ir más allá. Hoy, para competir, es necesario anticipar tendencias, reaccionar rápidamente a los cambios en la demanda y ajustar continuamente la estrategia comercial.
Las sugerencias siempre parten de datos que indican una oportunidad real, con un enfoque muy práctico, orientado a facilitar mejores decisiones para mejorar resultados.
La toma de decisiones basada en datos es el proceso de utilizarlos de diversas fuentes para fundamentar y validar decisiones empresariales.
A diferencia de los métodos tradicionales que se basan en la intuición o las conjeturas, la exigencia actual, se basa en hechos, cifras y análisis.
Si bien la intuición puede ofrecer alguna idea o dirección inicial, son los datos los que permiten validar, comprender y medir los resultados.
Numerosos estudios demuestran que las organizaciones altamente basadas en datos tienen tres veces más probabilidades de lograr mejoras sustanciales en la toma de decisiones, que aquellas que se basan menos en ellos.
Comenta Perelló que en una era de transformación digital, donde se generan más de 2,5 trillones de bytes de datos al día, las empresas también generan más datos que nunca.
El verdadero reto es convertir estos datos en información práctica que conduzca a una mejor toma de decisiones.
Indica que la gestión basada en datos no es solo una tendencia actual, sino el camino hacia el futuro. A medida que la cantidad de datos disponibles sigue creciendo exponencialmente, la capacidad de manejar, analizar y tomar decisiones fundamentadas será cada vez más crítica para el éxito empresarial.
Y concluye que digitalización, sostenibilidad, descentralización y colaboración público-privada, son los grandes ejes que marcarán el camino del sector turístico en los próximos años.
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