Esa política financiera se estima permanecerá hasta el próximo año, lo que indica que los tipos de interés en este país tocaron fondo.
El Riksbank mantiene oficial el 1,75 por ciento desde el 5 de noviembre, con el argumento de que había hecho lo suficiente para impulsar la ralentizada economía.
Para el gobernador del Riksbank, Erik Thedeen, Un tipo de interés del 1,75 por ciento significa que la política monetaria apoya la recuperación y que el año que viene la política fiscal proporcionará nuevos estímulos.
La economía sueca atravesó dificultades este año y los hogares siguen siendo cautelosos a la hora de gastar, a pesar del crecimiento de los salarios reales y de los ocho recortes de tipos aplicados por el banco central desde la primavera boreal de 2024.
Aunque el ritmo de la inflación está actualmente por encima del objetivo del dos por ciento del banco central, se espera que se ralentice bruscamente el próximo año, con una media de sólo el uno por ciento en 2026, según las propias previsiones del Riksbank.
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