Un reporte del Instituto Nacional de Geodesia y Vulcanología (INGV) precisa que esa cifra es ligeramente menor que la apreciada en 2024, cuando ocurrieron como promedio 46 sismos diarios en este país europeo.
En su inmensa mayoría se trató de temblores de escasa relevancia, pues el más fuerte tuvo lugar el 14 de marzo de 2025 frente a la costa de la provincia de Foggia, de la sureña región de Apulia, y alcanzó una magnitud de 4,8 en la escala Richter.
La tendencia general se mantuvo estable, pues desde 2019 el número de terremotos en Italia se mantuvo entre 16 mil y 17 mil anuales con un descenso en comparación con los apreciados en 2016, cuando centro del país sufrió una secuencia sísmica que comenzó el 24 de agosto de ese año con el terremoto de Accumoli, en la central región de Lacio.
Esa secuencia, que mantuvo su alta intensidad durante 2017, aún contribuye significativamente a la sismicidad del país, aunque con un menor número de eventos y magnitudes promedio bajas, añade el documento.
Durante el pasado año, poco más del 10 por ciento de los terremotos registrados por las salas de operaciones del INGV en Roma, Nápoles y Catania tuvieron una magnitud de 2,0 o superior, apunta el análisis
Sin embargo, en general solo se reportaron en esta zona del planeta, 21 eventos con una magnitud entre 4,0 y 4,9, de los cuales 16 ocurrieron en territorio italiano o en los mares circundantes, mientras que los cinco restantes tuvieron sus epicentros en Croacia y Albania, pero ninguno alcanzó en 2025 una mayor intensidad.
Durante ese año también se registraron secuencias sísmicas de magnitudes moderadas, algunas de las cuales estuvieron activas en años anteriores, entre ellas las ocurridas en la zona de los Campos Flégreos, con dos terremotos con valores de magnitud 4,6, ocurridos el 13 de marzo y el 30 de junio de 2025, agrega la fuente.
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