El jefe diplomático afirmó que el viaje de Carney tiene un significado de giro y de referencia para las relaciones bilaterales y permitirá abrir nuevas perspectivas de cooperación entre ambos países.
De hecho, esta es la primera visita a China de un jefe de Gobierno de aquella nación en ocho años.
Wang Yi señaló que los líderes de las dos naciones sostendrán encuentros y diálogos que contribuirán a encauzar los vínculos en un contexto internacional marcado por cambios profundos y complejos.
El jefe de la diplomacia china subrayó que Beijing está dispuesto a fortalecer la comunicación con Ottawa, aumentar la confianza mutua, eliminar interferencias y profundizar la cooperación práctica.
Indicó que, pese a las diferencias en sistemas sociales y trayectorias históricas, ambas partes deben abordar sus relaciones de manera racional, amistosa e inclusiva, con respeto mutuo.
Wang apuntó que China y Canadá deben centrarse en la agenda de cooperación, transmitir señales positivas y generar expectativas favorables para el desarrollo estable y sostenido de los vínculos bilaterales.
Por su parte, Anand afirmó que el nuevo Gobierno canadiense concede gran importancia a las relaciones con China y reconoció que desde el pasado año los lazos bilaterales muestran una tendencia de mejora y desarrollo.
La canciller canadiense señaló que Carney espera mantener intercambios profundos con los dirigentes chinos, reactivar los diálogos en diversos ámbitos y avanzar hacia más resultados de beneficio mutuo.
China y Canadá establecieron relaciones diplomáticas en 1970 y mantienen intercambios económicos, educativos y culturales, en un escenario donde ambas partes buscan redefinir su asociación estratégica ante los desafíos globales actuales.
La visita oficial se extenderá hasta el 17 de enero, en medio del proceso de mejora gradual de los vínculos bilaterales iniciado el pasado año.
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