Normalmente estas actividades se realizan sin público, sin embargo, la institución decidió habilitar unas 900 plazas para que, quienes deseen asistir, hagan un aporte voluntario en beneficio de los afectados por las llamas en las regiones de Biobío, Ñuble y La Araucanía.
El ingreso a la Gran Sala Sinfónica para presenciar el ensayo, bajo la batuta del director invitado Christian Lorca, será en horas de la mañana y no hay un precio establecido, quedando al libre albedrío de cada persona.
Lo recaudado permitirá establecer un fondo para apoyar a artistas de diferentes expresiones que sufrieron pérdidas parciales o totales durante los siniestros.
El fuego destruyó extensas áreas en esas tres regiones y un balance parcial habla de 21 fallecidos y más de 700 viviendas destruidas, si bien las autoridades locales estiman que las cifras finales serán mucho más grandes.
Hay sitios, como las comunas de Lirquén y Penco, en el Biobío, donde el siniestro arrasó poblados enteros, aunque demorará un tiempo para tener un balance definitivo.
El concierto Ensueños Musicales tendrá lugar la noche de este jueves y las entradas se agotaron en las primeras horas después de la apertura de la boletería a principios de enero.
La Sinfónica Nacional interpretará piezas de los dos más grandes representantes del movimiento impresionista en la música, Claude Debussy y Maurice Ravel.
Del segundo los presentes disfrutarán su obra La tumba de Couperin, mientras de Debussy estará su emblemático Preludio para la siesta de un fauno.
Estarán presentes también la obertura El Murciélago de Johann Strauss II y la Suite del Cascanueces número 1 del gran compositor ruso Piotr Illich Tchaiskovsky.
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