Convocados por el Movimiento Mexicano de Solidaridad con Cuba, los participantes señalaron ante la antigua sede de la Embajada de Washington aquí lo criminal de esa acción, pues repercute directamente en el servicio eléctrico, de agua y en el funcionamiento de hospitales.
“Esta medida unilateral y extraterritorial constituye una grave violación del derecho internacional y un nuevo intento criminal de aislar, asfixiar y someter a un pueblo que ha decidido ejercer su soberanía”, expresó el Movimiento en un comunicado.

Al dar lectura al pronunciamiento, Guenady Montoya denunció que esta decisión resulta la continuidad de una guerra económica sostenida por más de 60 años a “través del bloqueo criminal impuesto” a la isla, el cual ha provocado enormes daños económicos y limita el acceso a alimentos y medicinas.
“Privar a Cuba del acceso al petróleo implica paralizar al país, aplicando un castigo colectivo que es considerado por el derecho internacional como genocidio, es la mayor violación de los derechos humanos”, afirmó por su parte la activista Olivia Garza.
La vicepresidenta de la Asociación de Cubanos Residentes en México José Martí señaló, además, que resulta también una violación de las normas del comercio internacional “al aplicar de manera unilateral la extraterritorialidad de la política agresiva del imperio”.

Garza invitó a los presentes, asimismo, a sumarse a la campaña Un barco de petróleo para Cuba con el fin de brindar una efectiva solidaridad a la isla.
Al intervenir en el acto, Darío Salinas, de la Red de Intelectuales y Artistas en Defensa de la Humanidad (Capítulo México), transmitió el compromiso de la organización con Cuba y denunció como una falacia la calificación de Washington al país caribeño de “amenaza inusual y extraordinaria”.
Alma Castillo, en representación del Partido Comunista de México, dijo que Washington quiere imponer a los ciudadanos de la nación caribeña un rumbo distinto al que libremente eligieron a partir del 1 de enero de 1959 y catalogó como criminal la intención de asfixiar al pueblo cubano.
Con gritos de “Cuba sí, bloqueo no” y “Petróleo mexicano para los cubanos”, los asistentes a la actividad pidieron también al gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum mantener la solidaridad y continuar el suministro de crudo a la mayor de las Antillas.
Sheinbaum anunció hoy el envío esta semana de ayuda humanitaria a Cuba en alimentos y otros productos y reafirmó que su nación trabaja por vías diplomáticas para suministrar combustible a la isla.
El mandatario estadounidense, Donald Trump, rubricó el jueves la orden ejecutiva que declara una supuesta emergencia nacional y establece un proceso para aplicar gravámenes a bienes de naciones que envíen crudo a la mayor de las Antillas.
Tal decreto, otra vuelta de tuerca en el bloqueo impuesto a Cuba desde hace más de 60 años, es parte de la actual política de máxima presión de Washington contra la isla, e intenta justificarse con el interés de la seguridad nacional y la política exterior de Estados Unidos.
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