Wang Yi sostuvo un encuentro aquí con el canciller Bruno Rodríguez, enviado especial del Partido Comunista (PCC) y Gobierno cubano.
«En la actualidad, la situación en América Latina está experimentando cambios complejos y profundos», dijo el jefe diplomático chino y reafirmó la oposición resuelta de Beijing a «la injusta injerencia de fuerzas externas en los asuntos de Cuba».
También enfatizó que China se opone firmemente a cualquier privación del derecho del pueblo cubano a la autodeterminación y el desarrollo.
Wang Yi dijo que el gigante asiático es un defensor de la justicia como parte de la diplomacia china.
«Concedemos gran importancia y nos tomamos muy en serio las legítimas aspiraciones de nuestros amigos cubanos. Nos mantenemos unidos a Cuba para seguir consolidando y desarrollando nuestras relaciones de amistad», apuntó.
Wang Yi exaltó la tenaz lucha y el valor del pueblo cubano en su desafío ante la opresión, así como el respeto internacional ganado por la isla.
Por su parte, el canciller cubano destacó que China socialista se afianza como un baluarte de la paz y el multilateralismo y representa un factor de estabilidad, balance y oportunidad a nivel global.
Enfatizó que este país asiático «es una esperanza para el Sur Global, en particular para América Latina y el Caribe, como un gran país abierto e inclusivo que tiene la voluntad de compartir las oportunidades que brinda su extraordinario desarrollo».
Rodríguez subrayó el honor que representa para Cuba ser el primer país del hemisferio occidental en establecer vínculos con China y el primero también en establecer una comunidad de futuro compartido en el orden bilateral.
También señaló que los consensos de alto nivel son el eje estratégico fundamental para el desarrollo de las relaciones bilaterales, que han permitido «un reforzamiento de la comunicación estratégica, una orientación política y un impulso notable a la agenda bilateral y a la búsqueda de soluciones conjuntas y viables».
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