Balcázar destacó en una entrevista radial “la trayectoria, experiencia y contactos” del promotor de una especie de diseminación del capitalismo y precursor de la fobia al Estado que actualmente enarbolan regímenes catalogados como derechistas extremos o neofascistas.
Fue más allá de la percepción generalizada de que nombró a Soto para contrarrestar la campaña macartista que califica a Balcázar como izquierdista radical peligroso, con el fin de aprovechar sus limitaciones y «puntos negros» para desacreditar a las candidaturas de izquierda en las elecciones generales del 12 de abril.
Señaló que designó al personaje por la necesidad de garantizar la vigencia del modelo económico neoliberal que el inminente primer ministro ayudó a aplicar en Perú bajo el gobierno de mano dura de Alberto Fujimori, hace más de tres décadas.
Balcázar ensalzó a Soto como “una de las personalidades más importantes de la economía mundial”, y añadió que con él establecerá las líneas a seguir para el próximo gobierno.
El nombramiento de Soto, que le asigna la facultad constitucional de proponer los nombramientos ministeriales, recibió por otra parte críticas de legisladores de izquierda y analistas, mientras derechistas como el presidente del Congreso, Fernando Rospigliosi, y la socialcristiana conservadora Lourdes Flores, saludaron la noticia.
Ronald Atencio, uno de los candidatos presidenciales de izquierda, consideró previsible que Balcázar, a cuyo gobierno califica como derechista, nombre a Soto como primer ministro, lo que es vergonzoso, dijo y añadió que el mandatario “no gobierna para los peruanos, ni piensa en el Perú”.
La ex primera ministra Mirtha Vásquez calificó a Soto como “ultraderechista creyente de la ‘mano invisible’ del libre mercado y profujimorista” y anotó que su nombramiento demuestra que Balcázar no es ni de izquierda ni comunista, sino “un títere e hijo del pacto mafioso que sigue gobernando el país”.
Anahí Durand, exministra de la Mujer, cuestionó que Balcázar designe para tan importante cargo a Soto, “padre del neoliberalismo peruano y político decadente”.
El clandestino líder del Partido Perú Libre, Vladimir Cerrón -cuya organización postuló a Balcázar como candidato al Parlamento sin que sea militante- en 2021, caracterizó a Soto como teórico neoliberal fracasado y comentó que su nombramiento “tranquiliza a la oligarquía peruana, pero deteriora el apoyo popular” al nuevo gobierno.
Para la candidata al Parlamento Marisa Glave, la designación confirma la continuidad de un pacto de impunidad que, afirmó, controla el Ejecutivo y el Legislativo.
La también postulante al Congreso Indira Huilca advirtió que Soto es un riesgo para el Perú y señala que él y Balcázar “son dos personajes trasnochados y desconectados de las urgencias del país en un momento crítico”.
El analista Juan de la Puente consideró lógico que Soto sea primer ministro del impopular Parlamento, pues “quiere poder por el poder, carece de proyecto, valida a la minería ilegal, es padre político de un partido del pacto y ha danzado alguna vez para cada uno de sus partidos”.
Se refirió así a su colaboración con el gobierno fujimorista y con las fracasadas candidaturas presidenciales de Keiko Fujimori y su candidatura presidencial por el partido de extrema derecha Avanza País, en 2021.
El comentarista político Carlos León recordó que Hernando de Soto se reunió con el cabecilla de una red internacional de poderosos pedófilos, Jeffrey Epstein, quien escribió que el contacto fue decepcionante y que el economista “parece una estafa”, citó León.
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