Según el sitio Mirror.co.uk, el médico Kunal Sood explicó que esta práctica puede ofrecer numerosos beneficios para la salud, como una mejor digestión, y al mismo tiempo controlar el peso.
Sood describe otros beneficios claves como un aumento del flujo sanguíneo y una óptima circulación.
Explicó que consumir agua a 37 grados centígrados tiene un impacto positivo en el tránsito intestinal.
En cuanto a la pérdida de peso, asegura que el agua tibia puede acelerar temporalmente el metabolismo, pues el cuerpo trabaja para calentar el agua tibia; y este ligero aumento en la tasa metabólica ayuda a quemar calorías.
Respecto a la circulación y el flujo sanguíneo, Sood argumentó que beber agua tibia dilata los vasos sanguíneos, pero advirtió estar atento a la temperatura del preciado líquido para evitar quemaduras.
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