El ministro de Defensa, Israel Katz, anunció el bombardeo contra la nación musulmana al aducir que buscan eliminar amenazas a su país, aunque en reiteradas ocasiones las autoridades de Teherán afirmaron que no representan un peligro para nadie.
Un funcionario israelí, citado por la versión electrónica del diario Yedioth Ahronoth, afirmó que “se trata de un ataque conjunto israelí-estadounidense (…) Todos están atacando”, aunque no ofreció más detalles.
Otra fuente israelí dejó entrever que las recientes conversaciones entre Teherán y Washington solo buscaron “confundir” a los iraníes.
“Toda la propaganda de las últimas semanas buscaba confundirlos. Todo estaba planeado con antelación”, subrayó en alusión a los contactos indirectos celebrados en Mascate, Omán, y Ginebra, Suiza, relativos al programa nuclear de Irán.
La agencia norteamericana AP confirmó que en la operación participan las fuerzas del Pentágono, que desplegó en la zona el mayor grupo militar desde la invasión a Iraq en 2003.
En la actualidad, están estacionados en la región dos portaviones con sus respectivos grupos de ataque, más de un centenar de aviones de guerra de diversos tipos y numerosas baterías de misiles, entre otras unidades.
Según reportes de la televisora saudita Al-Arabiya se escucharon explosiones cerca de varias bases de los Cuerpos de la Guardia Revolucionaria y de la sede de la inteligencia en Teherán, así como otras instalaciones castrenses.
Por su parte, Al Jazeera informó de incursiones en las ciudades de Isfahán, Kermanshah, Qom y Karaj.
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