En una declaración oficial, el Ministerio cubano de Relaciones Exteriores señaló que esta «irresponsable y deliberada agresión» boicotea por segunda ocasión los esfuerzos de la diplomacia internacional en relación con la cuestión nuclear, y pone en grave peligro la paz, la estabilidad y la seguridad regional e internacional.
El texto denunció que los ataques, ocurridos este sábado, «quebrantan la soberanía e integridad territorial de la República Islámica de Irán» y han causado un número indeterminado de víctimas civiles, incluidos niños.
Cuba se suma a los llamados internacionales para detener esta agresión de inmediato y evitar una escalada «promovida por conocidos intereses hegemónicos y declaradas intenciones de dominación mediante el uso de la fuerza militar que arrastre a otros países en la región, con impredecibles consecuencias».
La declaración abogó por preservar el principio de buena vecindad entre Irán y los Estados Árabes en este delicado momento, e insiste en que debe prevalecer el respeto estricto a los principios del Derecho Internacional y la Carta de la ONU.
El documento urgió al Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas a «ejercer su responsabilidad primordial de mantener la paz y la seguridad internacionales», y a la Asamblea General a movilizar a la comunidad internacional para restaurar la paz «con la urgencia y la determinación que exige el momento».
mem/mks













