El proyecto recibió este miércoles 461 votos a favor y 14 en contra en segunda vuelta y ahora será enviado al Senado para su análisis, tras haber obtenido en la primera votación 487 apoyos, 15 rechazos y una abstención, según informó la Agência Câmara.
La propuesta avalada corresponde a un texto sustituto elaborado por el relator del tema, el diputado Mendonça Filho, quien introdujo modificaciones a la versión original enviada por el Gobierno del presidente, Luiz Inácio Lula da Silva, al Congreso en abril de 2025.
El titular de la Cámara Baja, Hugo Motta, calificó la aprobación como un día histórico y aseguró que fue fruto del diálogo político. “Convergimos en la voluntad de tener un país más seguro para todos los brasileños”, afirmó.
A través de la iniciativa se busca reorganizar el sistema de seguridad pública con una mayor coordinación entre el nivel federal, los estados y los municipios, además de garantizar nuevas fuentes de recursos para el sector, reportó la Revista Fórum.
Entre las medidas contempladas figura destinar parte de los ingresos generados por las apuestas deportivas en línea —conocidas como bets— al Fondo Nacional de Seguridad Pública y al Fondo Penitenciario Nacional.
Según el texto, el porcentaje de esos recursos transferidos aumentará gradualmente hasta alcanzar el 30 por ciento en 2028.
La iniciativa también prevé mecanismos de coordinación nacional en el combate al crimen organizado y autoriza la creación de policías municipales de carácter civil orientadas al trabajo comunitario.
De acuerdo con el líder del Gobierno en la Cámara, José Guimarães, la aprobación representa un avance estructural en la política de seguridad del país al fortalecer la cooperación entre los distintos niveles de gobierno.
La propuesta amplía además las atribuciones de la Policía Federal para investigar organizaciones criminales y milicias con actuación interestatal o internacional, así como delitos ambientales, mientras que la Policía Federal de Carreteras podrá asumir nuevas funciones de vigilancia en infraestructuras federales.
Durante la tramitación, el relator retiró del texto la reducción de la mayoría de edad penal de 18 a 16 años en delitos con violencia o grave amenaza, una medida que fue descartada tras negociaciones entre las bancadas parlamentarias.
La ministra de Relaciones Institucionales del país, Gleisi Hoffmann, consideró la luz verde dada al proyecto como una gran victoria del Gobierno y de la sociedad brasileña, al destacar la articulación política que permitió avanzar con la iniciativa.
Ahora vamos al Senado, con la misma expectativa de aprobación, agregó sobre el próximo paso legislativo que debe seguir la propuesta.
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