La empresa que administraba los puertos de Balboa (Pacífico) y Cristóbal (Atlántico) fue intervenida por el Estado, según analistas, en cumplimiento a demandas del presidente estadounidense, Donald Trump, quien amenazó con retomar el control del canal de Panamá, bajo supuesta influencia de Beijing, lo que han desmentido autoridades de ambas naciones.
Para PPC, la República de Panamá continúa deteriorando su confiabilidad como destino de inversión extranjera, semanas después de la toma de las terminales portuarias.
En un comunicado la entidad indicó que las acciones del Estado reflejan un incumplimiento del estado de derecho y un trato desfavorable hacia inversionistas internacionales.
Según PPC, Panamá no presentó su respuesta en el arbitraje internacional iniciado por la compañía ante la Corte Internacional de Arbitraje de la Cámara de Comercio Internacional, cuyo plazo venció el 13 de marzo.
El Estado habría solicitado una extensión alegando falta de preparación y ausencia de representación legal, pese a que previamente anunció haber trabajado durante un año en un plan para los puertos.
La empresa también acusó al gobierno de ocupar y confiscar de manera radical sus instalaciones, afectando operaciones portuarias y proveedores locales.
PPC afirmó que incluso se intentó limitar sus comunicaciones en medios nacionales, lo que considera una señal de hostilidad hacia la inversión extranjera.
Otro punto señalado fue la retención de documentos corporativos, archivos y equipos confiscados en los puertos y en depósitos privados, bajo la presencia de fuerzas de seguridad.
Además la compañía señaló que se le indicó gestionar la devolución de sus propios materiales únicamente a través del arbitraje internacional, lo que interpreta como una estrategia para ralentizar el proceso.
La compañía concluyó que estas acciones constituyen violaciones a contratos, leyes y normas internacionales, generando daños crecientes a sus operaciones y a sus inversionistas.
Ambas terminales marítimas en los extremos Pacífico y Atlántico del Canal de Panamá, restablecieron sus operaciones, tras un reciente cambio de operador, se conoció.
Ello permitió que ahora Balboa, que en 2025 movió 2,67 millones de contenedores y Cristóbal (1,21 millones) , lo que en conjunto representa el 38 por ciento del sistema, reactivaran sus labores.
Según trascendió, Terminales APM Panamá, filial de la danesa Maerks y que opera Balboa, detalló que concluyó la preparación del 100 por ciento del personal y realizó más de tres mil 900 movimientos en cinco portacontenedores.
Por su parte, en Cristóbal, en la caribeña provincia de Colón, comenzaron a movilizarse bajo la operación del operador transitorio Terminal Investment Limited (TIL).
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