Citado por medios locales el documento precisa que la combinación de calor extremo y lluvias genera condiciones favorables para plagas y enfermedades que afectan los cultivos.
Precisiones de la entidad aseguran que las anomalías térmicas y el estrés hídrico acortan los ciclos biológicos y aceleran la proliferación de plagas.
Modelos climáticos citados anticipan que entre un 40 y un 60 por ciento las probabilidad de registrar temperaturas superficiales por encima de la media histórica en México, Centroamérica y República Dominicana.
Agrega el informe que entre los principales riesgos fitosanitarios para la región está la langosta voladora centroamericana, cuya población crece en períodos secos prolongados seguidos de lluvias.
El organismo advierte que existe un riesgo moderado de esta plaga si en marzo se presentan condiciones relativamente secas en focos tradicionales del sur de México, Guatemala, Honduras, El Salvador y Nicaragua, seguidas de lluvias entre abril y mayo, lo que incrementa la eclosión masiva de huevos.
Esta especie puede migrar más de 150 kilómetros diarios y afectar cultivos de granos básicos a su paso.
La organización alertó además sobre un riesgo de moderado a alto de trips, una plaga que se alimenta principalmente de plantas de frijol y daña flores y vainas y que también puede afectar cultivos de cebolla, tomate, chile y hortalizas de hoja.
También Oirsa menciona entre los peligros el tizón foliar y la roya común, que afectan principalmente al maíz, mientras que la roya y la antracnosis representan un riesgo moderado a alto para el cultivo de frijol.
Esta situación se suma a peligros que trae la sequía que puede afectar a miles agricultores este año y que llevó al Programa Mundial de Alimentos a apoyar a cuatro mil 300 salvadoreños ante riesgo de sequía en 2026
La entidad internacional destinará 3.8 millones de dólares en la región para acciones anticipadas ante un posible déficit de lluvias, ya que la sequía no solo amenaza los cultivos, sino que dispara las plagas.
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