En una entrevista con el diario El Mercurio, el mandatario afirmó que desde la ONU mantienen una “inclinación ideológica” y pidió enfocarse en la protección de las víctimas de la criminalidad.
“Creo que la ONU debería dejar de tener una inclinación ideológica y simplemente enfocarse en la vida”, señaló Noboa, al responder a cuestionamientos sobre denuncias de posibles excesos cometidos durante operativos en el marco del conflicto armado interno declarado en 2024.
Las declaraciones se producen luego de que el Comité de Naciones Unidas contra las Desapariciones Forzadas expresara la semana pasada su “profunda alarma” por al menos 51 denuncias de desapariciones vinculadas a la fuerza pública, incluidas de menores de edad, de 2024 a 2025.
El organismo también advirtió sobre la creciente militarización de la seguridad pública y el uso reiterado de estados de excepción, e instó a Ecuador a limitar estas medidas y garantizar respeto a los derechos.
A estas preocupaciones se sumó una carta previa enviada por ocho relatores internacionales, quienes cuestionaron la calificación de organizaciones criminales como grupos terroristas y alertaron que esa figura podría derivar en medidas contrarias al derecho internacional.
En respuesta, Noboa cuestionó la ausencia de informes específicos sobre la violencia en el país.
“¿Hay alguna preocupación sobre la cantidad de jóvenes, hombres y mujeres asesinados en el Ecuador? No los hay”, afirmó.
El presidente sostuvo que en 2025 se registraron miles de homicidios y aseguró que en lo que va de 2026 ya se superan los mil 800 casos, en un escenario marcado por el narcotráfico, la minería ilegal y otras actividades ilícitas.
El Gobierno defiende su estrategia de seguridad, que incluye estados de excepción, despliegue militar y toques de queda focalizados, medidas que, según cifras oficiales divulgadas hoy, han contribuido a una reducción de las muertes violentas a inicios de este año.
Noboa reiteró que el país se encuentra en una nueva fase de su ofensiva contra las organizaciones criminales, con apoyo de Estados Unidos, y aseguró que el objetivo es recuperar el control del territorio y reducir los niveles de violencia.
Sobre ese tema, el gobernante sostuvo que no se puede anticipar una fecha para el establecimiento de una “paz total” en Ecuador, pero que esa es su meta, aunque por el momento “tenemos el control del territorio y las cárceles”.
ro/avr













