Fuera de la detención de transportistas de sustancias ilegales, armamento o las extradiciones a solicitud del país norteño, los enfrentamientos entre narcotraficantes y fuerzas de seguridad son escasos, señaló el diario Prensa Libre.
Mientras tanto, acotó, las capturas de funcionarios públicos o de elementos de la Policía o el Ejército por delitos relacionados con drogas —cuando no tienen pedido de extradición— pocas veces ocurren, describió el reporte.
Calificó de bajos los decomisos en rutas de trasiego, como en los departamentos de San Marcos y Huehuetenango, zonas vigiladas que colindan con el vecino México.
También mencionó el caso de Zacapa, que aunque tiene frontera con Honduras, de ahí proviene el mayor flujo terrestre de cocaína, pero según una fuente confidencial del Ministerio de Gobernación, las autoridades sólo pasaron de incautar 79 gramos en 2023 a 2,7 kilos el año pasado.
En Chiquimula, que igualmente colinda con Hondura y El Salvador, pasaron de incautar 13 gramos, a 2,2 kilos, a 13,5 kilos, entre 2023 y 2025.
Un exfuncionario del Ejecutivo de 2006, sin nombrar, comentó al medio que la falta de incautaciones de droga y de capturas de altos cabecillas (sin necesidad de una solicitud de extradición de Estados Unidos) reflejan corrupción (de funcionarios locales).
Según datos de la Policía Nacional Civil, expuso, este territorio incautó 16 mil siete kilos de cocaína en 2024, contra nueve mil 849 el pasado año.
Insistió en que las operaciones marítimas de Estados Unidos disminuyeron la incautación de cocaína transportada por el Atlántico o Pacífico a Guatemala, pero aumentó el tráfico terrestre.
Axel Romero, ex viceministro de Prevención de la Violencia del Mingob (2016-2020), estimó que al menos hay 70 pasos ciegos sólo en Huehuetenango, y advirtió que difícilmente se puede hablar de una frontera asegurada.
rc/znc













