Un comunicado publicado en el sitio oficial de la Presidencia de la República apunta que Mattarella viaja acompañado por el viceministro de Asuntos Exteriores, Edmondo Cirielli, y como primera actividad, tras su arribo a Praga, reunirá con personal de la Embajada de su país y visitará el Instituto Italiano de Cultura.
Posteriormente, en horas de la tarde, será recibido en el Castillo de Praga por el presidente de la República Checa, Petr Pavel, y tras la ceremonia de bienvenida, ambos jefes de Estado mantendrán una reunión, seguida de una rueda de prensa, previa a una cena en honor al mandatario italiano, ofrecida por el presidente de la República Checa.
En el contacto entre ambos, según analistas, se tratarán los principales temas de interés común, incluido los conflictos en Ucrania y Medio Oriente, la defensa continental, la resiliencia de la industria europea y el papel de la asociación ítalo-checa en un periodo de transformación económica y geopolítica.
Italia es un socio comercial clave de la República Checa, y la relación se desarrolla en sectores industriales altamente integrados, como la manufactura, la ingeniería mecánica, la automoción, la innovación tecnológica y la cooperación científica.
El viernes 10 de abril, Mattarella se reunirá con el líder de la Cámara de Diputados, Tomio Okamura, en el Palacio Thun, visitará el Monasterio de Strahov y, junto con Pavel, participará en el evento musical “Armonía Europea”, a cargo de músicos de la Orquesta Juvenil Italiana y la Filarmónica Estudiantil Checa.
La mañana concluirá con el traslado al Senado, donde está previsto un almuerzo oficial ofrecido al presidente italiano por el titular del Senado checo, Milos Vystrcil, como actividad final de su agenda antes de su regreso a Roma, agrega la fuente.
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