El gremio envió este viernes una carta al presidente José Antonio Kast, donde expone la situación del sector debido al incremento del costo de sus operaciones.
La CNTC afirma en su misiva que “el alza sostenida del precio del diésel ha reducido de manera significativa los márgenes operacionales”, sobre todo en las pequeñas y medianas empresas del ramo.
No obstante, decidieron no movilizarse de inmediato y dar un compás de espera hasta tener respuesta a tres planteamientos concretos para paliar la crisis.
El primero de ellos es el congelamiento del precio del combustible por un período, idealmente de seis meses.
La segunda exigencia es acelerar la tramitación de la Ley de Transporte en el Congreso, donde se establecen normas para mejorar la competencia y reducir la informalidad.
Finalmente demandan aplicar un ajuste de tarifas, de tal manera que el incremento de los costos se traslade a las empresas generadoras de carga, sean estatales o particulares.
La Confederación Nacional del Transporte de Carga dio un plazo de 20 días al Ejecutivo para emitir una respuesta formal y evitar una eventual escalada del problema.
Asimismo, la CNTC dijo que no apoyará los llamados a paralizar las operaciones hechos por otros gremios, como ocurrió en el norte del país donde unos 800 propietarios de camiones decidirán mañana sábado si van a la huelga o no.
En Chile cerca del 95 por ciento de las mercancías se mueven por carretera y un aumento de las tarifas se reflejará en el precio de muchos productos, en particular de los alimentos.
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