Un análisis del economista César Villalona revela que entre los sectores de la economía (en cuanto a producción) el agro cayó del quinto al séptimo lugar, reseñó el periódico Colatino.
A ello se suman otros retrocesos, la cosecha de maíz bajó de 17,2 millones por quintal métrico (qq) a 11,8 millones; la producción de frijol cayó de 2,2 millones de qq a 991 mil quintales, el maicillo disminuyó de 2,4 millones de qq a 1,5 millones, y la producción de arroz se contrajo de 607 mil qq a 77 mil, enumeró Villalona.
Sobre la cantidad de vacas, el economista subrayó que la caída registrada fue desde 699 mil a 590 mil, unas 109 mil vacas menos que en 2019, por consiguiente también disminuyó la producción de carne, leche y queso.
Los costos de producción también se encarecieron, el precio de la urea aumentó un 160 por ciento, del sulfato de amonio trepó un 88 por ciento, y el alquiler de tierras subió un 40 por ciento, enfatizó.
Villalona reflexionó que como consecuencia del deterioro y alza de los costos de producción, la canasta básica alimentaria aumentó un 32 por ciento con perspectivas de continuar elevada ante el incremento de los precios del combustible y la probable ocurrencia de una sequía.
En medio de ese panorama el agro perdió 70 mil 916 empleos, pues la población ocupada disminuyó de 473 mil 847 a 402 mil 931, la pobreza extrema en el área rural aumentó del 5,2 por ciento al 10,1 de los hogares.
A juicio del economista el deterioro del sector agropecuario se debe, principalmente, a que el gobierno eliminó cinco programas de apoyo, redujo el valor del paquete agrícola de 150 dólares a 75 dólares, al tiempo que fomenta importaciones y aplica otras medidas negativas.
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