Mientras la humanidad clama por paz, cooperación y respeto al Derecho Internacional, “la administración Trumpista” responde con la lógica del terrorismo de Estado: el reforzamiento del criminal bloqueo económico, comercial y financiero, y persecución de cualquier transacción financiera que ose acercarse a la isla, afirmó.
Aseveró que esto no responde a lógica política alguna, sino a la “acción coercitiva de un poder imperial que recurre a la fuerza para intentar anular la soberanía y la dignidad de un pueblo”.
La REDH expresó su más amplio respaldo al Gobierno y pueblo de Cuba, «reconociendo su derecho inalienable a la autodeterminación y a construir su propio destino sin injerencias externas».
Denunció que los intentos de doblegar la voluntad de un país entero a través del hambre y la asfixia económica no solo son inmorales, sino que “están condenados al fracaso frente a la dignidad, la resistencia y el legado de lucha de sus héroes y mártires”.
El texto hizo un llamado urgente a todos los intelectuales, académicos, artistas, a la comunidad internacional, a los gobiernos, a los movimientos sociales y a los pueblos del mundo a pronunciarse y a cerrar filas en apoyo a Cuba.
Exigió, de igual manera, “el cese inmediato e incondicional del criminal y genocida bloqueo económico, comercial y financiero”, y la eliminación de estas nuevas sanciones que violan la Carta de las Naciones Unidas.
Finalmente, subrayó que la solidaridad entre los pueblos será más fuerte que el odio y la ambición del imperio.
“¡Cuba no está sola! ¡Viva la dignidad de los pueblos!”, enfatizó la REDH.
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