La política y militante del Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV) Erika Farías y la historiadora cubana Francisca López Civeira, describieron el quehacer y legado del Comandante en Jefe en sucesos ocurridos en la isla y en el mundo desde los años 50 del siglo XX.
En el Centro de Estudios Latinoamericanos Rómulo Gallegos se conversó en la Cátedra Libre Fidel Castro de un “ser extraordinario, del cual nunca puede hablarse en pasado”, porque sus ideas venían del futuro.
Para la integrante del PSUV, que manifestó sentirse orgullosa de conocer en persona a Fidel, Cuba “es un proceso de inspiración” y por eso el profundo amor por su pueblo, su historia y su Revolución, cuyo proceso ha sido “muy digno, ético y con una fortaleza espiritual increíble”.
Destacó, asimismo, la importancia del hecho cultural que fue la Revolución cubana para Latinoamérica y el mundo, y en especial la presencia de un “ser extraordinario” como lo es Fidel, del cual nunca podrá hablarse en pasado.
Farías subrayó que el líder cubano “acostumbraba a hablar con la verdad” y los acontecimientos importantes que vivió como la invasión mercenaria de Playa Girón, primera gran derrota del imperialismo estadounidense en América Latina, y la Crisis de Octubre de 1962, entre otros, lo convirtieron en “un parlante mundial”.
La revolucionaria bolivariana significó la enseñanza de Fidel de ante una crisis “verla como una oportunidad” y no como una situación que “nos detenga y haga retroceder, sino más bien avanzar”.
Ante las derrotas tácticas, afirmó, hay que trabajar en construir y organizar la victoria estratégica y el comandante cubano fue “un hombre de victorias estratégicas”, cuyo concepto los militantes de las causas sociales debemos acuñar para, ante todo, pensar en la victoria, manifestó.
Civeira, a través de un video, desde el Centro Fidel Castro en La Habana, valoró que la proyección del líder cubano en un año como 1961 debe contextualizarse porque el sentido de tiempo histórico “resulta fundamental en su actuación como dirigente y líder de la Revolución”.
Recordó que desde 1958 Estados Unidos había identificado al Movimiento 26 de Julio como “fuerza fundamental de lucha en aquel momento” y estaban tratando de precisar la tendencia ideológica de su líder, lo cual no lograron hacer en ese año y en 1959, pero sí estaba claro que Estados Unidos “no lo quería en la dirección del país”.
La segunda jefa de misión de Cuba en Caracas, Yurielkys Sarduy, al resumir la jornada, comentó sobre la amenaza latente y agresión directa que vive la isla por el gobierno de Estados Unidos, y ponderó que ante esa realidad el pensamiento de Fidel se hace presente.
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