Esa situación fue descrita este lunes en rueda de prensa a propósito del inicio en esta capital de las reuniones de una misión sindical internacional que permanecerá en el país hasta el 13 de mayo.
El presidente del Frente Unitario de Trabajadores, Edwin Bedoya, anunció que podrán escalar una queja de alto nivel ante la Organización Internacional del Trabajo (OIT) con base en el artículo 26 de ese organismo por los incumplimientos reiterados de convenios fundamentales.
Según Bedoya, el Gobierno no ha dado señales de apertura al diálogo social y ha incumplido compromisos asumidos ante la comunidad internacional para garantizar la libertad sindical y la negociación colectiva.
Estamos dispuestos a elevar denuncias, no solo con movilizaciones o protestas, sino a nivel internacional debido a la violaciones derechos laborales, advirtió.
El dirigente también cuestionó el congelamiento de cuentas gremiales, la demora en el registro de directivas y la intervención estatal en asuntos internos de las organizaciones de trabajadores.
La secretaria general adjunta de la Confederación Sindical Internacional, Jordania Ureña, señaló que “no es posible hablar de democracia si no hay libertad sindical, si no hay respeto a los derechos de las trabajadoras y de los trabajadores”.
Ureña añadió que el movimiento sindical mundial acompaña al sector laboral ecuatoriano y está atento al cumplimiento de los compromisos asumidos por el Estado en escenarios internacionales.
Por su parte, el secretario regional de la Internacional de Servicios Públicos para Interamérica, Euan Gibb, advirtió que “la situación está mal y notamos que está empeorando”.
Gibb señaló que Ecuador ha sido observado durante más de una década por los órganos de control de la OIT debido a restricciones a la sindicalización y a la negociación colectiva, particularmente en el sector público.
También mencionó que las privatizaciones han generado nuevas vulneraciones de derechos laborales y alertó que, de no existir voluntad política para el diálogo, las organizaciones internacionales evaluarán otras acciones en la OIT y en países con los cuales Ecuador tiene acuerdos comerciales, como Canadá.
La misión internacional prevé reuniones con la Corte Constitucional y la Asamblea Nacional, aunque esperan respuesta de si podrán encontrarse con representantes del Ministerio de Trabajo.
El miércoles, la delegación presentará un diagnóstico y una resolución conjunta con las principales conclusiones sobre la situación de los derechos laborales en Ecuador.
La visita ocurre a pocas semanas de la Conferencia Internacional del Trabajo, que comenzará el 1 de junio en Ginebra, donde estará bajo análisis el cumplimiento por parte de Ecuador de los convenios sobre libertad sindical y negociación colectiva.
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