Además de Quito, ciudadanos de Guayaquil y Cuenca citados en medios locales, reportaron cupos limitados y la necesidad de adquirir Súper, de mayor precio, ante la escasez de las gasolinas más económicas.
Desde este lunes 12 de mayo, el precio de la gasolina Extra y Ecopaís subió de 3,02 a 3,16 dólares por galón, mientras la Súper se ubicó en 4,81 dólares y el diésel en 3,10 dólares.
El viceministro de Hidrocarburos, Eduardo Racines, afirmó la víspera que el combustible se despacha con normalidad, y el Ministerio de Ambiente y Energía atribuyó el problema a un supuesto acaparamiento por parte de las distribuidoras.
Sin embargo, el presidente de la Cámara Nacional de Distribuidores de Derivados del Petróleo del Ecuador, Ivo Rosero, rechazó esa versión y sostuvo que existen retrasos logísticos en las importaciones, así como una menor producción de la Refinería de Esmeraldas, la mayor del país.
El director ejecutivo de la Agencia de Regulación y Control de Hidrocarburos, Christian Puente, mencionó entre las causas retrasos en las importaciones y limitaciones en el transporte interno por el toque de queda establecido en varias provincias.
No obstante, el ministro del Interior, John Reimberg, descartó que el toque de queda afecte el traslado de tanqueros y aseguró que los vehículos que transportan combustibles están autorizados a circular durante esas restricciones.
El más reciente aumento de los precios de los combustibles generó rechazo de diversos sectores, entre ellos el movimiento indígena.
No son “apenas centavos”, constituyen un golpe acumulativo y brutal al bolsillo de millones de familias ecuatorianas, al encarecer de inmediato el transporte, los alimentos, la producción campesina y el costo general de la vida, aseveró la Confederación de Nacionalidades Indígenas del Ecuador (Conaie) en un comunicado.
De acuerdo con la organización, la medida responde a recetas económicas promovidas por el Fondo Monetario Internacional (FMI), “políticas que históricamente han provocado pobreza, endeudamiento, migración y crisis social en distintos países de América Latina y del mundo”.
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