De acuerdo con el portavoz de los insurgentes, Lawrence Kanyuka, desde el martes 19 de mayo a las 19:30, hasta el miércoles a las 10:30 (hora local), se intensificaron los ataques aéreos contra las zonas densamente pobladas de Kalingi, Bidegu y Gakenke, utilizando drones tipo KT-6 y drones kamikaze.
En su cuenta en la red social X catalogó el hecho como “una campaña de terror de una violencia sin precedentes” y agregó que este mismo miércoles igualmente lanzaron ataques letales contra las zonas densamente pobladas de Katoyi y sus alrededores.
En esta última, apuntó, las fuerzas aliadas del Gobierno de la RDC utilizaron drones de combate y artillería pesada, “en una ofensiva indiscriminada dirigida directamente contra la población civil”, indicó.
“Estos bombardeos bárbaros e indiscriminados llevados a cabo por el régimen de Kinshasa provocan la muerte de numerosos civiles inocentes, la destrucción masiva de viviendas e infraestructuras, así como el desplazamiento forzado a gran escala de poblaciones”, agregó.
Las acciones bélicas se producen en un contexto extremandamente complejo, cuando el este del país se encuentra en alerta por la presencia del virus del Ébola en las provincias de Ituri y Kivu Norte, vecinas de Kivu Sur.
En tales circunstancias, los desplazamientos de personas en la región son muy peligrosos, además de que la violencia complejiza la respuesta sanitaria.
mem/kmg













