Los comentarios de la mandataria ocurren luego de que las fuerzas de seguridad cumplimentaran seis órdenes de aprehensión en los estados de Morelos y Querétaro contra servidores y exservidores públicos, particulares y empresarios por delincuencia organizada y extorsión.
Durante su habitual conferencia de prensa, la jefa del Ejecutivo subrayó que su administración no cubre a nadie y “cuando hay pruebas, se procesa”.
“Nuestro gobierno está sólido y está fuerte. Primero, porque estamos cerca del pueblo; segundo, porque estamos cumpliendo, y tercero, porque la gente sabe que estamos actuando con rectitud y tenemos autoridad moral y política en el país”, aseveró.
Los capturados resultan Agustín “N”, presidente municipal de Atlatlahucan; Irving “N”, exalcalde de Yecapixtla; Horacio “N”, secretario municipal de Cuautla; Jonathan “N”, tesorero de Cuautla; Pablo Adrián “N”, empresario; y Arisbel Rubí “N”, excandidata a una alcaldía.
El secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Omar García, dijo ayer que continúa la búsqueda de Jesús “N”, presidente municipal de Cuautla.
Agregó que la Unidad de Inteligencia Financiera incluirá en la Lista de Personas Bloqueadas a 32 sujetos: 22 personas físicas y 10 personas morales relacionadas con esta red de corrupción en Morelos, presuntamente vinculada con un operador regional del Cártel del Pacífico.
Sheinbaum mencionó este jueves que, tras la solicitud de Estados Unidos de detención urgente de 10 funcionarios y exfuncionarios de Sinaloa, se produjo una andanada señalando al Gobierno federal de supuestamente proteger a personas vinculadas a la delincuencia organizada.
“Tenemos en nuestro país un sistema penal y todo mundo es inocente hasta que se demuestre lo contrario y, para poder detener a una persona, tiene que haber una orden de aprehensión de un juez y, para poder hacer una carpeta de investigación, se requieren pruebas”, enfatizó.
Recordó que la Fiscalía General de la República (FGR), que concluyó que no existen evidencias para las peticiones norteamericanas y solicitó pruebas al país vecino, abrió su propia indagatoria en ese caso.
“Nosotros no vamos a cubrir a nadie si es que hay pruebas, no dichos, no menciones, no mentiras, porque ya todo mundo toma como cierto lo que desde nuestro punto de vista también tiene otras intenciones”, reafirmó la dignataria.
Las peticiones de Washington ocurrieron poco después de que la FGR emprendiera investigaciones tras difundirse la participación de dos estadounidenses (según medios, de la Agencia Central de Inteligencia) en un operativo efectuado en abril en el norteño estado de Chihuahua. ga/las













