Acorde con un comunicado del órgano autónomo, ambos comparecerán en calidad de testigos, y el propósito reside en realizarles la entrevista ministerial encaminada al esclarecimiento de los hechos, ocurridos en la norteña entidad federativa.
“Lo anterior –precisó-, derivado de la cadena de mando de las personas servidoras públicas que realizaron el operativo en la Sierra del Pinal, Chihuahua, los días 17 y 18 de abril pasados”.
Dos agentes (según medios, de la Agencia Central de Inteligencia) habrían participado entonces en el desmantelamiento de un laboratorio en el estado –gobernado por el opositor Partido Acción Nacional-, lo cual se supo tras un accidente automovilístico en el que fallecieron.
El Gabinete de Seguridad confirmó que ninguna de estas personas contaba con acreditación formal para participar en actividades operativas.
La Fiscalía advirtió en semanas recientes que aplicará todo el peso de la ley en contra de quien resulte responsable ante la presencia de extranjeros, al considerarse la posible comisión de delitos en materia de seguridad nacional.
El órgano también citó a comparecer a los 10 funcionarios y exfuncionarios mexicanos, entre ellos, el gobernador con licencia de Sinaloa, Rubén Rocha, imputados por Estados Unidos debido a supuestos vínculos con el crimen organizado.
Poco después de conocerse el incidente de Chihuahua, considerado violatorio de las leyes nacionales, Washington solicitó la detención provisional con fines de extradición de los 10 ciudadanos, sin presentar evidencias, según señaló la Fiscalía, que las pidió al país vecino.
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