La víspera, el presidente Yamandú Orsi reconoció que hay conversaciones bilaterales sobre el asunto.
«Se está conversando hace muchos meses, muchos meses», afirmó el mandatario en conferencia de prensa. «Son conversaciones, en diplomacia se habla mucho pero se juega callado», apuntó.
Orsi aseguró que no existe ningún acuerdo entre las partes, aunque la pretensión estadounidense de enviar deportados por su política migratoria restrictiva levantó aquí numerosas expresiones de rechazo. «La propuesta de Estados Unidos está afinándose. Son miles y miles de retornados a distintos países», añadió y remarcó que «Uruguay no llegó todavía a ningún acuerdo».
Antes, el secretario de la Presidencia, Alejandro Sánchez, reconoció que la embajada estadounidense entregó un formato de acuerdo para que Uruguay reciba deportados por la administración del presidente Donald Trump.
Sánchez acotó que en su opinión la política migratoria estadounidense es “violatoria de los derechos humanos”.
Pese a que el canciller Mario Lubetkin negó a legisladores del Frente Amplio haber recibido una propuesta de ese tipo, el semanario Búsqueda informó el jueves último que la Cancillería acogió un documento para un entendimiento que contempla la recepción de deportados de terceros países.
Desde el Ministerio de Relaciones Exteriores sostuvieron que el documento formó parte de los “insumos” que Washington suministró como parte del “diálogo” sobre el tema, según la versión de El Observador.
“No es que no pueda venir gente que esté en Estados Unidos, es que tiene que haber una premisa: que no se violenten los derechos humanos. Si alguien trae obligado a alguien a Uruguay, se violentan los derechos humanos”, sostuvo el presidente del Frente Amplio, Fernando Pereira, en entrevista radial.
El dirigente político afirmó que trató el asunto con el presidente Orsi y el canciller Lubetkin y sostuvo que la política internacional uruguaya se mueve en medio de «presiones de todo tipo».
ga/ool





