Un registro esta mañana de la sede del Partido Socialista (PSOE) por parte de la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil, desató nuevas críticas del PP y de su aliado de ultraderecha de Vox a la administración de Pedro Sánchez.
Aunque en principio se trata de un registro “para un requerimiento de información”, el despliegue de agentes de la UCO en la oficina de Ferraz del PSOE en Madrid, acentuó el ambiente de críticas a Sánchez y su equipo.
La portavoz del PSOE, Montse Mínguez, aseguró en declaraciones a la prensa que «el Partido Socialista es distinto y lo hemos demostrado en muchas ocasiones. Aquí no existe destrucción de pruebas. Y, por tanto, toda la información que sea requerida, pues, será trasladada».
Sin embargo, el líder del PP, Alberto Núñez Feijóo, reiteró su rechazo a la actuación del Ejecutivo de Sánchez, y conminó a “todas las fuerzas del país”, a presionar para una moción de censura o el llamado a comicios generales.
En comentarios a la prensa en los pasillos del Congreso de Diputados, Feijóo señaló que “los españoles nos merecemos un mejor país” y subrayó que el proceso contra Rodríguez Zapatero es una vergüenza.
Figuras afines o parte del Gobierno, como la vicepresidenta segunda y ministra del Trabajo, Yolanda Díaz, de Esquerra Republicana de Cataluña o Podemos, manifestaron preocupación por los sucesos que apuntan al PSOE.
Este martes, el exmandatario José María Aznar (PP), repitió su frase “el que pueda hacer, que haga”, un llamado tácito a la insurrección pacífica, pero vertical, contra la administración de Sánchez.
Por su lado, con cierta ambigüedad, Felipe González, expresidente socialista, dijo que respetaba la presunción de inocencia de Zapatero, compañero de partido, aunque se mostró favorable a unos comicios generales adelantados este año.
En nombre de Zapatero, el presidente del Ateneo de Madrid, Luis Arroyo, subrayó que los criterios de ver «conjeturas disparatadas» en los informes de la Unidad de Delincuencia Económica y Fiscal (UDEF), se ajustan a la realidad.
Arroyo, en entrevista con La Hora de la Uno de TVE, señaló que el exgobernante se está preparando minuciosamente para la vista oral.
Todavía en fase indiciaria, transcurrida una semana de la imputación, Sánchez reitera su discurso en torno a la presunción de inocencia y pide prudencia a la hora de lanzar críticas demoledoras a la alianza de izquierda del actual Ejecutivo.
Una compleja trama en torno al presunto tráfico de influencias y corrupción empresarial, salpican a Zapatero ante el rescate multimillonario de la aerolínea española Plus Ultra.
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