“México, que se oiga claro y que se oiga fuerte: ¡no acepta injerencias! ¡Somos un país libre, independiente y soberano!”, expresó la mandataria desde el capitalino Monumento a la Revolución, al presentar una rendición de cuentas a dos años de su triunfo en las elecciones del 2 de junio de 2024.
La dignataria hizo referencia al incremento de una ofensiva mediática contra su administración y de campañas millonarias en redes sociales, detrás de las cuales se encuentran sectores conservadores nacionales y foráneos, luego de un accidente automovilístico ocurrido en abril en el estado de Chihuahua.
En el incidente fallecieron dos agentes estadounidenses sin acreditación oficial que participaron en una visita a un laboratorio en la norteña entidad federativa, gobernada por María Eugenia Campos, del opositor Partido Acción Nacional.
La Fiscalía General de la República inició una investigación por posibles violaciones a las leyes y, poco después, Estados Unidos solicitó la detención provisional con fines de extradición de 10 funcionarios y exfuncionarios mexicanos sin presentar pruebas que sustentaran esa petición.
“Un hecho de esa magnitud no tiene precedentes en la historia de nuestra relación bilateral”, aseveró Sheinbaum, quien se preguntó si se trata realmente de un interés genuino por ayudar a esta nación y combatir a la delincuencia organizada.
“¿O quizá estamos viendo cómo sectores de la ultraderecha estadounidense utilizan a nuestro país para posicionarse rumbo a sus elecciones de 2026? ¿O acaso pretenden influir en la elección de 2027 en nuestro país? No son preguntas retóricas. ¡México no es piñata de nadie!”, manifestó.
“Es legítimo dudar del verdadero interés en los juicios de extradición para autoridades electas. Porque primero, hay que tenerlo claro: vienen por unos, luego por otros, hasta que oficinas del Departamento de Justicia se vuelven el principal elector en México. Eso no lo podemos permitir”, declaró.
Reiteró que su administración nunca defenderá la corrupción ni la colusión con el crimen y recordó que su país ha llamado a Washington a detener el tráfico ilegal de armas hacia México y a atender el grave problema de consumo de drogas en aquel territorio.
Consideró lamentable la actitud de una parte de la derecha mexicana, a la cual calificó de entreguista y dispuesta a celebrar e incluso promover las presiones de políticos extranjeros.
“Pero hay algo que no entienden: México ya cambió. Nada ni nadie va a detener la transformación de nuestra patria. Esa es la nueva realidad”, dijo.
Convocó a los ciudadanos a que, a partir de la próxima semana, acudan a las plazas públicas “a realizar asambleas informativas, repartir volantes y periódicos, e informar al pueblo de que ¡La patria no se vende! ¡La patria se ama y se defiende!”.
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