Sobre los 12,7 kilómetros entre Belluno y la exigente subida a Nevegal, Van der Breggen transformó el esfuerzo en una obra de precisión, deteniendo el cronómetro en 31:38 minutos con una superioridad que no admitió réplica.
La suiza Marlen Reusser (Movistar Team), vigente campeona mundial de la especialidad, cedió 1:04 minutos en una batalla contra el tiempo que parecía suya hasta que el pulso implacable de la neerlandesa desbarató todos los parciales.
El podio lo completó la neerlandesa Demi Vollering (FDJ United-Suez), a seis segundos de Reusser, sosteniéndose en la pelea por la general en una jornada que empezó a dibujar jerarquías con trazo firme.
Como un juez severo actuó el ascenso a Nevegal, separando a las especialistas del cronómetro de las velocistas que habían dominado las primeras etapas, entre ellas la italiana Elisa Balsamo (Lidl-Trek), quien cedió la maglia rosa como estaba previsto.
Van der Breggen, cuatro veces ganadora del Giro, cambió la maglia azzurra por la rosa y abrió una brecha superior al minuto sobre sus rivales directas, enviando un mensaje al resto del pelotón.
La carrera continuará este miércoles con la quinta etapa entre Longarone y Santo Stefano di Cadore, donde el pelotón intentará responder al golpe de autoridad que ha reconfigurado el mapa de la competición.
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