El fármaco denominado Manikomicina actúa atacando una vulnerabilidad previamente desconocida, lo que abre la puerta a una clase de tratamientos completamente nueva, subrayaron los expertos de la Universidad McMaster, Canadá.
Durante el proceso fue demostrada una eficacia temprana contra patógenos prioritarios como Salmonella, E. coli y Klebsiella.
A diferencia de cualquier antibiótico que se utilice actualmente en las clínicas, este actúa bloqueando el sitio de salida del ribosoma, la maquinaria productora de proteínas que se encuentra dentro de cada célula bacteriana, argumentaron los expertos.
«Ningún antibiótico recetado actualmente en las clínicas hace lo que hace la Manikomicina, ni la azitromicina, ni la tetraciclina; ninguno” enfatizó la fuente.
Los actuales fármacos atacan las mismas vulnerabilidades del ribosoma, y las bacterias ya desarrollaron sus estrategias de defensa contra estos ataques; sin embargo, pero la Manikomicina combate el punto de salida en el ribosoma dejándolo indefenso.
El equipo de expertos de la Universidad McMaster está impulsando el desarrollo clínico de la Manikomicina, tras demostrar que el nuevo antibiótico no es tóxico para las células humanas, y que funciona bien en un modelo de infección controlado en laboratorio, dos hitos clave en la fase inicial de desarrollo.
Los científicos también trabajan en la optimización del tiempo de permanencia del fármaco es decir, cuánto tiempo permanece activo en el cuerpo.
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