Durante su breve estancia en Pyongyang, Xi participó en ceremonias protocolares, rindió homenaje a los voluntarios chinos caídos durante la Guerra de Corea (1950-1953), visitó instituciones educativas del Partido del Trabajo de Corea y sostuvo reuniones con su homólogo anfitrión.
A propósiot de la visita, la Cancillería declaró que China mantiene continuidad y coherencia en su posición y política respecto al tema de la península coreana.
El portavoz Lin Jian también subrayó la disposición de Beijing a fortalecer los intercambios con la RPDC en diplomacia, aplicación de la ley, militar y otros ámbitos, «compartiendo sabiduría y fortaleza para el crecimiento de nuestras relaciones bilaterales».
La Cancillería china ha declarado en varias ocasiones que los dos países son vecinos tradicionales unidos por montañas y ríos, y que mantener y desarrollar las relaciones bilaterales constituye una estrategia firme del Partido y el Gobierno chinos.
La relación chino-coreana se basa en una amistad histórica forjada en la lucha conjunta y consolidada por los líderes de ambas partes.
Según la cancillería del gigante asiático, la estabilidad en la península coreana representa un interés compartido para China y la comunidad internacional.
mem/idm













