Según divulgó el Ministerio de Comercio, Industria y Turismo (Mincit), la regulación busca explotar de manera más eficiente las capacidades industriales con potencialidades de expansión y facilitar el acceso a insumos estratégicos indispensables para mejorar la competitividad de la industria neogranadina.
Se pretende además con la aplicación de la norma mejorar las condiciones de competencia en el mercado interno y corregir las distorsiones asociadas al incremento de importaciones provenientes de países con los cuales Colombia no tiene acuerdos comerciales vigentes.
De acuerdo con la ministra, Diana Morales, la transformación productiva exige instrumentos capaces de responder a una economía internacional cada vez más compleja, marcada por profundas asimetrías de competencia, procesos de relocalización productiva y una creciente disputa por la generación de valor agregado.
“Los aranceles inteligentes hacen parte de esa respuesta. No parten de una lógica uniforme frente al comercio internacional, sino de una lectura de las capacidades productivas del país y de las necesidades de cada cadena de valor”, sostuvo.
La cartera ministerial describe el proyecto como el primer gran decreto de aranceles inteligentes impulsado por el Gobierno del presidente Gustavo Petro y como una herramienta de política comercial moderna, técnica y diferenciada.
Se espera que la norma permita promover una mayor utilización de la capacidad productiva instalada, fortalecer los encadenamientos productivos, contribuir a la generación y sostenibilidad del empleo y respaldar sectores estratégicos para el crecimiento económico del país.
La medida contempla ajustes arancelarios para un listado estratégico de productos y subproductos que cuentan con producción nacional, en tanto el nivel del arancel dependerá de la participación de la oferta nacional dentro de cada cadena productiva.
Entre los sectores beneficiados, apuntó el organismo, se encuentran el acero, la madera, el plástico, el sector metalmecánico y el petroquímico.
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