El ataque ocurrió en la madrugada de este lunes frente a las instalaciones de la Arcom, ubicadas en el centro norte de la capital ecuatoriana, y provocó daños materiales en esa institución y en el vecino edificio del Ministerio de Agricultura y Ganadería.
La Policía informó que dos individuos llegaron en un vehículo y abandonaron dos artefactos explosivos colocados en maletas, que detonaron pocos minutos después.
«No podemos determinar todavía si se trata de un grupo delictivo o de una persona a quién atribuirla», indicó un agente policial encargado de las investigaciones citado por la prensa local.
Las detonaciones dejaron daños en un radio aproximado de 50 metros y un guardia de seguridad sufrió lesiones por la onda expansiva, aunque está fuera de peligro.
En la Arcom resultaron afectados cinco pisos, mientras que en el edificio del Ministerio de Agricultura los perjuicios alcanzaron hasta el décimo nivel, con ventanales destruidos, afectaciones en paredes, puertas y cielos rasos, aunque inicialmente se descartaron daños estructurales.
Las autoridades confirmaron que un vehículo encontrado completamente incinerado cerca del túnel Guayasamín, también en el norte de esta capital, guarda relación con el atentado.
En un comunicado, la Arcom condenó el atentado y aseguró que el hecho no detendrá las acciones de control contra la extracción ilegal de minerales.
La institución recordó que se trata del segundo ataque contra sus instalaciones en menos de un mes, luego del realizado con explosivos ,el pasado 12 de junio en su oficina de la ciudad de Machala, en la provincia costera de El Oro.
La Arcom es el organismo estatal encargado de regular la actividad minera en Ecuador, otorgar concesiones, fiscalizar operaciones y coordinar con la fuerza pública acciones contra el extractivismo ilegal, un negocio que, según la Policía, ha cobrado fuerza entre las organizaciones criminales debido al incremento del precio internacional del oro.
El atentado ocurrió apenas cuatro días después de que la Policía realizara una explosión controlada de un artefacto abandonado frente al Complejo Judicial Norte de Quito, donde apareció un mensaje con amenazas contra jueces.
Ecuador permanece desde enero de 2024 bajo la declaratoria de conflicto armado interno, emitida por el presidente Daniel Noboa para enfrentar a las organizaciones criminales, calificadas por el Gobierno como grupos terroristas.
Actualmente la provincia de Pichincha, donde se encuentra Quito, es uno de los 10 territorios del país que se encuentran bajo estado de excepción.
Pese a esa estrategia de seguridad, el país cerró 2025 con más de nueve mil homicidios, la cifra más alta de su historia y una de las tasas de violencia más elevadas de América Latina.
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