En un comunicado, las autoridades subrayaron que se levantarán las medidas sobre las empresas comercializadoras de petróleo del sector público que el Gobierno implementó para proteger al país del aumento de los precios internacionales de los combustibles producto de la crisis en Medio Oriente.
Recordaron que se estableció el límite provisional de 200 litros de diésel por cliente o vehículo al día en los puntos de venta.
El objetivo era prevenir el mercado negro, el acaparamiento y el desvío de diésel y garantizar al mismo tiempo el suministro ininterrumpido de combustibles a los consumidores minoristas, señala el mensaje oficial.
Luego de una evaluación de la situación del suministro de productos petrolíferos en el país, el Gobierno concluyó que las medidas regulatorias temporales ya no son necesarias.
Apuntó que dichas medidas contribuyeron a garantizar una disponibilidad adecuada de gasolina y diésel en todo el país, y salvaguardar al mismo tiempo los intereses de los consumidores minoristas.
Según Nueva Delhi, la eliminación de esas restricciones refleja la mejora en la situación del abastecimiento y el restablecimiento de los mecanismos normales de suministro.
Con el inicio por Estados Unidos e Israel de la guerra ilegal contra Irán, los precios del petróleo crudo aumentaron debido a la inseguridad y limitación de la navegación por el estrecho de Ormuz, importante vía mundial para la comercialización, principalmente.
India resultó afectada pues pasa por esa vía fluvial alrededor del 84 por ciento de sus importaciones de petróleo crudo que necesita para obtener diésel y gasolina mediante el proceso de refinado.
Algunos de los países de los que India importa petróleo crudo son Estados Unidos, los Emiratos Árabes Unidos, Arabia Saudita e Irak.
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