El cetáceo terminó sus días por la falta de alimento que solía engullir, pues los peces que necesitaba para sobrevivir han emigrado a otras zonas más frías o se han sumergido a una profundidad de cientos de metros, donde hay aguas frías.
El fenómeno, agravado por el calentamiento del planeta, causará desde fines del presente año lluvias torrenciales en la costa y el norte del país y sequías en el sur andino.
Es decir que la furia de la naturaleza que se lanza sobre el territorio peruano con periodicidad irregular, provocará en la costa y los andes precipitaciones que segarán vidas, arruinarán cultivos y arrasarán puentes, carreteras y pueblos enteros y en el sur andino la ausencia de lluvias matará al ganado y convertirá los cultivos en tierra yerma.
El economista Diego Macera, miembro del directorio del Banco Central de Reserva, declaró que la proyección de crecimiento del producto interno bruto (PIB), de cuatro por ciento, se reducirá entre 0,5 y uno por ciento por los efectos dañinos del Fenómeno El Niño, principalmente en la pesca, que ha comenzado a verse afectada, y la agricultura.
La financiera local Credicorp Capital Asset Management proyecta por su parte que El Niño causará daños por 16 mil millones de soles (cuatro mil 705 millones de dólares); seis mil millones este año y 10 mil millones en 2027.
El funcionario señaló que enfrentar el problema es lo más urgente de la agenda de la presidenta electa Keiko Fujimori -quien asumirá el cargo el 28 de julio- y por ello el gobierno saliente de José María Balcázar ha asignado cuatro mil millones de soles (aproximadamente mil 265 millones de dólares) para enfrentar al Niño.
El dinero se invertirá en la construcción de defensas contra la crecida de los ríos y descolmatación de estos, así como refugios para poblaciones expuestas a inundaciones, avalanchas y avenidas, entre otros trabajos de mitigación, algo que debió hacerse con mucha anticipación pero la previsión ha estado históricamente ausente en Perú.
Macera reconoce que poco se ha hecho en materia de medidas de prevención nueve años después del último Fenómeno El Niño, del nivel de gravedad del que ha comenzado.
Por su parte, la Convención del Agro Peruano (Conveagro) –que agrupa a gremios de productores de todo el país- pidió al nuevo gobierno que asigne prioridad al problema del Niño y advirtió que, solo en el agro, causará pérdidas por tres mil millones de dólares.
El gerente de Conveagro, Luis Cruz, dijo además que el fenómeno climático reducirá en 50 por ciento la producción de alimentos, lo que se traducirá en alzas de precios, y causará la desocupación de 500 mil pescadores.
El representante de la Junta Nacional de productores de Café, Lorenzo Castillo, señaló que ante la posibilidad de la pérdida de un alto porcentaje de empleos, la situación exige de una gran responsabilidad del Estado.
Planteó una concertación para enfrentar la crisis venidera, entre el Parlamento, el sector público, el privado y todas las organizaciones agrarias, en especial la agricultura familiar, suministradora de la mayor parte de alimentos población.
Anotó que el Fenómeno El Niño, que está en ciernes, se sentirá con intensidad a partir de diciembre próximo y se prolongará hasta los primeros meses de 2028, lo que implica que no haya estación de invierno este año.
Castillo advirtió que El Niño no solo afectará con intensidad a los territorios costeros y andinos, sino también a la extensa Amazonia y, por tanto, a 70 por ciento del territorio peruano cuya totalidad es de un millón de 285 mil 215 kilómetros cuadrados.
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