Por Fausto Triana
Dos famosos ingleses, David Beckham y Mick Jagger en los palcos del Estadio de Atlanta se mostraban hundidos. En la cancha, Argentina pletórica, una vez más, con un Lionel Messi imperial.
No anotó goles, pero fue un látigo para los rivales y entre tantos centros peligrosos, uno encontró la cabeza de Lautaro Martínez, 2-1 en descuento a los 92 minutos.
La andanada de críticas que le llueven a Tuchel hacen difícil pensar que el alemán seguirá al frente de los banquillos de los Three Lions. Lo contrario de Lionel Scaloni, que por segunda vez consecutiva lleva a la Albiceleste a una final de la Copa FIFA.
“Argentina machaca a Inglaterra en siete minutos (…) y habrá finalísima”, tituló el diario Marca, haciendo alusión al partido que debió darse entre el actual monarca del orbe y el titular europeo, España.
Messi, a sus 39 años, firmó un partido para la historia. El gol de Anthony Gordon a los 55 no hizo más que dar un segundo aire de intensidad a la Pulga. Y Scaloni tampoco se quedó de brazos cruzados.
Hizo cambios y metió más mordiente ofensivo a la plantilla. El último, de Lautaro, aunque antes a la altura del 85, Enzo Fernández, que había avisado con disparos fuera del área, volvió a probar, tras un corner que Messi, quién si no, prefirió cobrar con pase para el empate 1-1.
Inglaterra, desaliñada y sin ideas, fue un espectador que incluso contra las cuerdas, apostó por llegar al tiempo extra, desatendiendo las marcas y recibir varios remates (uno de McAllister al palo izquierdo), hasta la diana decisiva de Lautaro.
«Estoy sin palabras, es una alegría por el grupo, por nuestra gente; nunca dejan de sorprenderme. Es difícil intentar que se entienda lo que demuestran los jugadores. Somos únicos, de verdad. Esta gente nos lleva a ganar», declaró un emocionado Scaloni.
El analista español de la cadena televisa DAZN, Miguel Quintana, no tuvo piedad con Tuchel. “Hacía muchos años que no veía a un entrenador infravalorar a Leo Messi como lo ha hecho Thomas Tuchel. Tremendo».
También alabó el carácter de la selección argentina, su forma de jugar desde segunda línea y la combatividad en todo momento del partido.
El MetLife Stadium de New Jersey, Nueva York, espera a Argentina y España para dirimir cuál será el campeón de la Copa Mundial 2026 este domingo. En el país ibérico, la pasión está por las nubes, tras vencer a Francia 2-0 en la otra semifinal.
nmr/ft






