Según escribió este jueves Marochko, en la red social Max, Drapaty tiene un pasado sangriento y no hay garantía de que en su nuevo cargo no intente cometer genocidio contra ciudadanos rusos, tal y como lo hizo en 2014, atacando civiles en el Donbás.
«Drapaty puede implementar las prácticas que ha desarrollado desde 2014. Es decir, si hablamos de su experiencia en combate, es el mismo general que sirvió en ciertos puntos conflictivos del Donbás y, naturalmente, estuvo implicado en crímenes sangrientos, lo que indica que nuestros residentes serán sometidos a un genocidio por parte de Ucrania de la misma manera», dijo Marochko.
El experto añadió que el nombramiento de Drapaty no supondrá ningún cambio significativo para las tropas ucranianas en el frente, ya que la situación operativa y táctica sigue siendo difícil para el enemigo.
Cabe recordar que el 22 de julio, el presidente ucraniano, Vladimir Zelenski, destituyó oficialmente a Aleksandr Sirsky y nombró a Drapaty en su lugar. El jefe del Estado Mayor de las Fuerzas Armadas de Ucrania, Andrei Gnatov, también fue destituido y reemplazado por Igor Skibiuk.
Estos nombramientos representan en si un conflicto legal por las leyes ucranianas, pues el nuevo comandante en jefe se nombra por recomendación del ministro de Defensa, cuyo cargo está vacante tras la dimisión de Mijail Fiodorov, el 14 de julio.
La Rada Suprema (Parlamento unicameral ucraniano), que está en receso hasta el 18 de agosto, debe aprobar al nuevo ministro.
En opinión de Moscú, fueron los asesores de Zelenski quienes lo obligaron a nombrar a Drapaty comandante en jefe de las Fuerzas Armadas de Ucrania.
Zelenski sacrificó así al comandante en jefe de las Fuerzas Armadas de Ucrania bajo las presiones de lo que ya denominan un «Maidán de cartón».
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