El 17 período de sesiones de la Conferencia de las Partes (COP17) de la CLD es organizado por Mongolia en su ciudad capital, del 17 al 28 de agosto, bajo el tema «Restauración de tierras. Restaurar La Esperanza».
La disputa en la reunión se centra en si la sequía debe tratarse como una cuestión nacional y regional, como argumenta Estados Unidos, o como un desafío transfronterizo que requiere coordinación multilateral, reflejó el portal Down To Earth.
El Grupo de África afirma que las iniciativas nacionales fragmentadas no son suficientes para cerrar la brecha de implementación y financiamiento sobre la resiliencia a la sequía.
La subsecretaria ejecutiva de la CLD, Andrea Meza Murillo, dijo que la mayoría de las partes reconocen la sequía como un desafío global que requiere soluciones globales.
Así, más de una semana en intensas negociaciones en la COP17 de la CLD, las conversaciones sobre un marco mundial de sequía enfrentan el mismo muro que los detuvo en la COP16 en Riad, de si la respuesta del mundo a la intensificación de la sequía debería ser legalmente vinculante.
Varias delegaciones dicen que el enfrentamiento está poniendo a prueba el carácter multilateral de la propia convención.
Estados Unidos sostuvo que los fracasos de la gobernanza en torno a la sequía son de naturaleza nacional, no internacional, y citó sus propios acuerdos bilaterales con diferentes países, tratando de demostrar que la acción no requiere un mandato multilateral.
El Grupo de Estados de África rechazó ese encuadre, advirtiendo que el tratamiento de la sequía como una cuestión puramente interna equivalía a retirar los compromisos que las partes ya habían asumido en virtud de la Convención.
Señalando que los países ya se habían comprometido a abordar la desertificación y la sequía colectivamente, los delegados dijeron que el mundo necesita un “efecto multiplicador” dada la intensidad acelerada y la propagación geográfica de la sequía.
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