«Estimado señor presidente, querido amigo, quisiera expresar mis más sinceras condolencias por las trágicas consecuencias de los deslizamientos de tierra en la Región Autónoma del Tíbet de China», señaló Putin en un telegrama dirigido a Xi Jinping y publicado en la página web del Kremlin.
El mandatario ruso pidió transmitir sus «palabras de solidaridad y apoyo a quienes han perdido a sus seres queridos a causa del desastre natural», así como sus «deseos de pronta recuperación a todos los damnificados».
También envió sendos mensajes al presidente de Nepal, Ram Chandra Poudel, y al primer ministro del país, Balendra Shah.
«Acepten mis más profundas condolencias por las numerosas víctimas humanas y los graves daños causados por los deslizamientos de tierra y las inundaciones en las regiones del noreste de su país», escribió Putin a las autoridades nepalíes.
Significó que Rusia comparte el dolor del pueblo nepalí y transmitió su apoyo a los familiares y allegados de las víctimas, además de desear una pronta recuperación a todos los afectados por el desastre.
El 26 de agosto, un fuerte caudal de agua procedente del lado chino irrumpió en el río Bhotekoshi y provocó graves daños en el distrito nepalí de Rasuwa, fronterizo con el Tíbet, así como en otras zonas situadas aguas abajo.
Hasta el momento, se han recuperado 289 cuerpos en el lado nepalí de la frontera y se han confirmado tres víctimas mortales en China.
Decenas de personas fueron trasladadas a hospitales y más de mil 400, entre ellas alrededor de 500 extranjeros de distintas nacionalidades, continúan desaparecidas.
El Servicio Geológico de Estados Unidos, por su parte, informó que la catastrófica riada fue provocada por el colapso de un glaciar y no por un terremoto, según se informó anteriormente.
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