La iniciativa, que reabrió el debate sobre el carácter civil, democrático y plural de la escuela pública, será tema de análisis en una rueda de prensa convocada para hoy en la Piazza Capranica-Montectorio, de Roma, informó la publicación Contropiano.
En el encuentro se presentará una petición para la interrupción y prohibición de cualquier tipo de colaboración entre escuelas, universidades, centros de investigación y el sector militar público y privado, iniciativa promovida por la campaña El conocimiento no marcha.
La propuesta cuenta con el apoyo de activistas y grupos sociales, sindicales y políticos, así como de un amplio grupo de prestigiosos académicos, profesores, juristas, estudiantes e investigadores.
El debate cobró fuerza tras la presentación pública del programa político del partido de ultraderecha Futuro Nazionale (FN), formación liderada por el general retirado y eurodiputado Roberto Vannacci.
Según el documento, en las escuelas secundarias se introducirían módulos de “educación para la defensa y la seguridad nacional”, además de actividades y campamentos voluntarios de formación militar con una supuesta finalidad cívica.
El texto en Internet provocó críticas desde sectores de la oposición, que cuestionan la utilización del sistema educativo para promover una determinada concepción de la seguridad, la identidad nacional y el papel de las instituciones militares.
El diputado Andrea De Maria, del Partido Democrático, advirtió que su formación no respaldará iniciativas parlamentarias de ese movimiento y reivindicó la defensa de los valores de la Constitución italiana, vinculados al antifascismo y la Resistencia.
Alianza Verdes e Izquierda también lanzó fuertes cuestionamientos a las posiciones de Vannacci. Su grupo parlamentario reclamó al Ejecutivo claridad sobre sus relaciones con esa formación política.
En el ámbito sindical, organizaciones vinculadas al sector educativo denunciaron el avance de programas y convenios que pueden favorecer una creciente militarización de las escuelas y desviar la función educativa hacia objetivos ideológicos o de seguridad.
Entre varias agrupaciones, la USB (Unione Sindacale di Base) criticó lo que considera una transformación de la escuela en un espacio de control y seguridad.
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