El gobierno estatal contempla un aporte inicial de 9,5 millones de dólares y un paquete adicional de 25 millones tras la reapertura, que busca devolver dinamismo económico a la región y permitirá crear más de 300 empleos en la costa oeste de la isla.
La mina de cobre Mt Lyell cerró en 2014 debido a una serie de incidentes graves en sus operaciones subterráneas.
El fallecimiento de tres trabajadores en un lapso de seis semanas generó fuertes cuestionamientos sobre la seguridad laboral, mientras un desprendimiento de rocas dañó la infraestructura interna y obligó a detener la producción.
Según un informe de la empresa, está previsto que las obras de reanimación del proyecto comiencen a principios del próximo año, con vistas a estar listos para la producción a inicios de 2029.
El gerente general de Mt Lyell, Clint Mayes, explicó que se construirá una planta de procesamiento nueva, se planean la renovación del pozo existente y mejoras en la ventilación, la energía, el agua y el bombeo.
De acuerdo con la corporación australiana de medios de prensa ABC, la empresa espera extraer anualmente del yacimiento 26 mil toneladas métricas de cobre, 16 mil onzas troy de oro y 116 mil onzas troy de plata.
Los estudios científicos indican que esta mina puede funcionar durante otros 23 años.
El ministro de Recursos de Tasmania, Felix Ellis, recordó las dificultades que atravesaron los habitantes tras el cierre y consideró el reinicio como un hito personal y comunitario.
Por su parte, el alcalde del Consejo de la Costa Oeste, Shane Pitt, calificó de “noticia fantástica” la decisión de reapertura pues la mina fue durante más de un siglo el corazón de Queenstown y afirmó que su retorno insuflará nueva vida a la región.
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