El ministro de Relaciones Exteriores nicaragüense, Valdrack Jaentschke, recordó que ambas naciones, como vecinos y pueblos hermanos de Centroamérica, deben desarrollar relaciones sustentadas en el respeto mutuo y en el reconocimiento de los procesos institucionales soberanos de cada República.
“En este mes de septiembre, a los 205 Años de nuestra Independencia, nos permitimos recordar al ilustrado Gobierno de la hermana Costa Rica, que Nicaragua es un país y un pueblo digno y soberano y que no aceptamos la injerencia de otros en nuestros propios asuntos”, subrayó.
Jaentschke señaló que los acontecimientos internos de cada nación deben ser atendidos dentro de sus propios marcos institucionales y conforme al derecho de sus pueblos a conducir soberanamente sus procesos.
En ese sentido, el canciller nicaragüense hizo referencia a las dificultades que atraviesan instituciones ticas y a las amenazas contra la seguridad y la vida de altas autoridades de ese país, incluida la presidenta Laura Fernández.
Nicaragua, afirmó, mantiene una posición de respeto y no intervención, por lo que no interfiere, no se involucra ni emite criterios sobre asuntos que corresponden exclusivamente al pueblo y Gobierno de Costa Rica.
La comunicación concluye con un llamado a preservar la fraternidad entre las naciones centroamericanas y con expresiones de solidaridad hacia Costa Rica.
“Respeto al derecho ajeno es la paz”, recordó el titular de la diplomacia nicaragüense, al reiterar la voluntad de Managua de mantener relaciones basadas en el respeto a la soberanía de los pueblos.
Medios de prensa costarricense divulgaron este jueves un comunicado emitido por la cancillería de ese país en el que expresa su “profunda preocupación por el deterioro democrático” en Nicaragua.
El pronunciamiento ocurre luego de que la Asamblea Nacional (Parlamento) de Nicaragua aprobara por unanimidad, en primera legislatura, reformas a la constitución política tras 36 días de consultas con todos los sectores del país.
El copresidente nicaragüense Daniel Ortega, en un discurso anoche con motivo del aniversario 47 de la fundación del Ejército, afirmó que las reformas aprobadas tienen el objetivo fundamental de cuidar la soberanía y la autodeterminación nacional.
“Esta constitución no había sido reformada a fondo y tenía una serie de artículos, de condiciones que más bien facilitaban la agresión contra nuestro pueblo, el encadenamiento del pueblo nicaragüense y esa fue una tarea, una batalla que ha librado el pueblo de Nicaragua, que ha acompañado a la directiva de la Asamblea Nacional”, manifestó Ortega.
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